El pterigión —conocido popularmente como carnosidad en el ojo u ojo del surfista— es un crecimiento benigno de tejido conjuntival que avanza sobre la córnea. Aunque no es grave en la mayoría de los casos, si progresa sin control puede afectar a la visión e incluso requerir cirugía.
En este artículo te explicamos qué es exactamente el pterigión, por qué aparece, cómo distinguirlo de otras lesiones oculares y, sobre todo, cuándo es necesario operarlo. Si notas molestias oculares frecuentes, te recomendamos acudir a una revisión oftalmológica periódica para detectar cualquier problema a tiempo.
¿Qué es el pterigión? Definición y características
El pterigión es un tejido fibrovascular de forma triangular que crece desde la conjuntiva (la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo) hacia la córnea (la superficie transparente que cubre el iris y la pupila). Suele aparecer en el lado nasal del ojo, es decir, en el ángulo más cercano a la nariz, aunque también puede desarrollarse en el lado temporal.
Se trata de una lesión benigna: no es cancerosa ni pone en riesgo la vida. Sin embargo, si no se trata a tiempo, puede crecer lo suficiente como para cubrir la zona central de la córnea, deformar su superficie e interferir con la visión.
El pterigión es más frecuente en personas que viven en zonas con alta exposición solar, climas secos o ambientes con mucho polvo y viento. Por eso se le conoce coloquialmente como ojo del surfista, ya que es habitual entre deportistas acuáticos expuestos a la radiación ultravioleta reflejada en el agua.
¿Es lo mismo pterigión y pinguécula?
No. Aunque se parecen y comparten factores de riesgo, son lesiones diferentes:
| Característica | Pinguécula | Pterigión |
|---|---|---|
| Qué es | Degeneración amarillenta de la conjuntiva producida por cambios en las fibras de colágeno y elastina | Crecimiento de tejido fibrovascular sobre la córnea |
| Invade la córnea | No | Sí |
| Afecta a la visión | Raramente | Sí, si avanza sobre el eje pupilar |
| Requiere cirugía | Muy raramente | Sí, cuando cumple criterios quirúrgicos |
| Evolución | Puede evolucionar a pterigión | Es la fase más avanzada |

La pinguécula es, en muchos casos, una lesión precursora del pterigión, pero no siempre. Si te han diagnosticado una pinguécula, conviene hacer un seguimiento periódico con tu oftalmólogo.
¿Es peligroso? ¿Puede provocar pérdida de visión?
El pterigión no es peligroso en la mayoría de los casos. No es un tumor maligno y no se asocia con cáncer ocular. Sin embargo, si se deja avanzar sin tratamiento:
- Puede cubrir el eje pupilar e impedir la visión central.
- Puede inducir un astigmatismo irregular al deformar la córnea, provocando visión borrosa que no se corrige bien con gafas.
- En casos muy avanzados y sin tratamiento, puede causar pérdida de agudeza visual significativa.
La buena noticia es que, con un diagnóstico a tiempo y el tratamiento adecuado, en la mayoría de los casos se consigue estabilizar el problema y mejorar la calidad visual.
Causas y factores de riesgo del pterigión

La radiación ultravioleta, principal desencadenante
El factor de riesgo más importante para el desarrollo del pterigión es la exposición crónica a la radiación ultravioleta (UV). Los rayos UV dañan las células madre de la conjuntiva y estimulan la proliferación del tejido fibrovascular hacia la córnea.
Las personas que trabajan al aire libre, practican deportes acuáticos o pasan muchas horas bajo el sol sin protección ocular tienen un riesgo significativamente mayor. Además, la exposición UV es también un factor de riesgo para las cataratas, por lo que proteger los ojos del sol previene ambas patologías.
Otros factores: viento, polvo, ojo seco y genética
- Viento y polvo: la irritación crónica de la superficie ocular por partículas ambientales contribuye a la inflamación conjuntival.
- Ojo seco: una película lagrimal deficiente deja la conjuntiva más expuesta a las agresiones ambientales.
- Clima seco y caluroso: las zonas geográficas entre los 37° de latitud norte y sur tienen una incidencia especialmente alta.
- Predisposición genética: existe un componente hereditario. Si tus padres tuvieron pterigión, tienes más probabilidades de desarrollarlo.
- Edad y sexo: es más frecuente entre los 30 y los 50 años y tiene mayor incidencia en hombres.
El ojo seco es un factor agravante del pterigión. Si padeces sequedad ocular crónica, es importante tratarla para reducir el riesgo de progresión.
¿Por qué se llama «ojo del surfista»?
Porque los surfistas reúnen prácticamente todos los factores de riesgo: exposición prolongada al sol, reflejo de la radiación UV en el agua, viento constante, salitre y ambiente húmedo pero irritante para la superficie ocular. Sin embargo, cualquier persona con exposición solar crónica (deportistas de exterior, agricultores, marineros, albañiles) puede desarrollar pterigión.
En Madrid, donde el número de horas de sol supera las 2.800 anuales y la práctica de deportes al aire libre es muy habitual, el pterigión es una patología frecuente en consulta.
Síntomas: ¿cómo saber si lo tienes?
Síntomas en fases iniciales
- Enrojecimiento localizado en el ángulo interno del ojo.
- Sensación de cuerpo extraño, como si tuvieras arena en el ojo.
- Irritación y picor ocular, especialmente al aire libre o en ambientes secos.
- Lagrimeo excesivo como respuesta refleja a la irritación.
- Sequedad ocular.
Muchos pacientes confunden estos síntomas con un cansancio ocular o una conjuntivitis crónica. Por eso es importante acudir al oftalmólogo si las molestias persisten.
Síntomas avanzados: visión borrosa y astigmatismo
- Visión borrosa que no mejora con gafas ni lentillas.
- Astigmatismo inducido: el tejido tira de la superficie corneal y la deforma, generando un astigmatismo irregular que afecta a la calidad visual.
- Restricción del campo visual si el crecimiento se extiende sobre el área pupilar.
- Molestia estética: muchos pacientes consultan por el aspecto visible de la lesión.
Si experimentas visión borrosa persistente, te recomendamos realizar un test de agudeza visual como primer paso.
Diagnóstico: cómo evalúa el oftalmólogo el pterigión
El diagnóstico del pterigión es clínico y directo. No requiere pruebas invasivas. En HM Eye Center realizamos una evaluación completa que incluye:
Exploración con lámpara de hendidura
Es la herramienta principal. Permite examinar con detalle la estructura del pterigión, su vascularización, el grado de invasión corneal, la presencia de cicatrices o fibrosis, y descartar otras lesiones que puedan confundirse con un pterigión.
Topografía corneal y medición del astigmatismo
Si el pterigión ha avanzado sobre la córnea, realizamos una topografía corneal para cuantificar la deformación que está provocando. Esta prueba genera un «mapa» de la superficie de la córnea y permite medir con precisión el astigmatismo inducido.
Grados del pterigión (I al IV)
| Grado | Extensión | Descripción |
|---|---|---|
| Grado I | Cabeza en el limbo corneal | El pterigión llega al borde de la córnea pero no la invade |
| Grado II | Invade la córnea sin llegar a los 2 mm | Comienza a avanzar sobre la córnea |
| Grado III | Alcanza el borde de la zona pupilar | Se acerca al eje visual central |
| Grado IV | Sobrepasa la zona pupilar | Cubre el centro de la córnea y afecta directamente a la visión |
Los grados I y II suelen manejarse con tratamiento conservador. Los grados III y IV tienen indicación quirúrgica clara.
Tratamiento del pterigión sin cirugía
Cuando el pterigión es pequeño, no crece y no produce síntomas relevantes, el tratamiento es conservador:
Lágrimas artificiales y antiinflamatorios
- Lágrimas artificiales sin conservantes: mantienen la superficie ocular lubricada y reducen la sensación de cuerpo extraño.
- Colirios antiinflamatorios: controlan los episodios de enrojecimiento e irritación aguda.
- Gafas de sol con protección UV 400: reducen la progresión al limitar la exposición ultravioleta.
Estas medidas son similares a las que se recomiendan para el tratamiento del ojo seco, ya que ambas condiciones comparten mecanismos de irritación de la superficie ocular.
¿Se puede curar el pterigión solo con gotas?
No. Las gotas no eliminan el pterigión ni detienen definitivamente su crecimiento. Solo controlan los síntomas y pueden ralentizar su avance. Una vez que el tejido ha invadido la córnea, la única forma de retirarlo es mediante cirugía.
¿Cuándo hay que operar el pterigión? Criterios quirúrgicos
Esta es la pregunta que más nos hacen los pacientes en consulta. La decisión de operar se basa en criterios clínicos bien definidos.
Invasión de más de 2 mm en la córnea
Cuando la cabeza del pterigión ha avanzado más de 2 milímetros desde el limbo hacia el centro de la córnea, se considera que existe un riesgo real de afectación visual.
Afectación del eje visual (zona pupilar)
Si el pterigión se acerca o alcanza el eje pupilar, la cirugía es prioritaria. Una vez que el tejido cubre esta zona, la pérdida de visión es directa e inmediata.
Astigmatismo inducido por el pterigión
El pterigión, al tirar de la superficie corneal, puede generar un astigmatismo irregular. Cuando este astigmatismo es significativo (generalmente mayor de 1-1,5 dioptrías) y produce síntomas visuales, la cirugía está indicada.
Molestias persistentes que no mejoran con tratamiento médico
Aunque el pterigión no amenace la visión, si produce irritación crónica, enrojecimiento constante o lagrimeo excesivo que no responden al tratamiento conservador, la cirugía puede estar justificada.
La operación del pterigión: ¿en qué consiste?
La cirugía de pterigión se realiza de forma ambulatoria (no requiere ingreso hospitalario), bajo anestesia local, y dura entre 20 y 40 minutos.
Autoinjerto conjuntival: la técnica gold standard
Es la técnica más recomendada y la que mejores resultados ofrece a largo plazo. Consiste en:
- Extirpar completamente el pterigión, incluyendo la raíz del tejido fibrovascular.
- Tomar un injerto de conjuntiva sana del propio paciente (habitualmente de la parte superior del ojo).
- Colocar el injerto en la zona donde estaba el pterigión, fijándolo con suturas finas o adhesivo tisular.
La tasa de recurrencia con esta técnica es muy baja: entre el 3% y el 5%, frente al 30-40% de la escisión simple.
Cirugía sin suturas con adhesivo tisular
En muchos centros, incluido HM Eye Center, se utiliza adhesivo tisular de fibrina en lugar de suturas. Las ventajas son:
- Menor inflamación postoperatoria.
- Menos molestias durante la recuperación.
- Recuperación más rápida.
- El adhesivo se reabsorbe solo en unos 5-7 días.
¿Cuándo se usa la membrana amniótica?
La membrana amniótica se utiliza como alternativa al autoinjerto en situaciones específicas:
- Pterigiones recidivantes (que ya han sido operados y han vuelto a aparecer).
- Pterigiones bilaterales en los que se necesita preservar la conjuntiva para futuros injertos.
- Pterigiones muy extensos en los que no hay suficiente conjuntiva sana disponible.
Duración, anestesia y procedimiento
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Duración | 20-40 minutos |
| Anestesia | Local (tópica + subconjuntival) |
| Ingreso | No. Es cirugía ambulatoria |
| ¿Se opera un ojo o los dos? | Siempre uno. Si hay pterigión bilateral, se espera 3-6 meses entre intervenciones |
| ¿Duele? | No durante la cirugía. Molestias leves los primeros días |
Si te preguntas cuál es la mejor edad para operarse de la vista, el pterigión puede operarse a cualquier edad adulta cuando cumple los criterios quirúrgicos.
Recuperación tras la cirugía de pterigión

Los primeros días: qué esperar
Las primeras 48-72 horas son las que más molestias generan:
- Sensación de cuerpo extraño y escozor (normal y esperable).
- Enrojecimiento del ojo operado que irá disminuyendo progresivamente.
- Lagrimeo.
- Ligera inflamación de los párpados.
Cuidados postoperatorios esenciales
- Colirios antibióticos y antiinflamatorios según la pauta prescrita (4-6 semanas).
- No frotarse el ojo durante al menos 2-3 semanas.
- Usar gafas de sol al salir a la calle.
- Evitar piscinas, playa y ambientes con polvo durante las primeras 2-3 semanas.
- No maquillarse los ojos en las 2 primeras semanas.
- Acudir a las revisiones programadas (24-48 horas, a la semana y al mes).
Prevención: cómo reducir el riesgo de pterigión
- Gafas de sol con protección UV 400: es la medida más importante. Úsalas siempre que estés al aire libre, incluso en días nublados.
- Lágrimas artificiales: mantienen la superficie ocular hidratada y protegida.
- Evitar ambientes irritantes: protege tus ojos del viento directo, el polvo y el humo.
- Sombreros y gorras: reducen la exposición solar directa al ojo.
- Revisiones periódicas: permiten detectar y controlar precozmente un pterigión incipiente.
Recuerda que proteger tus ojos del sol también previene otras patologías como las cataratas y problemas de retina. La prevención es siempre la mejor estrategia.
Preguntas frecuentes sobre el pterigión
¿El pterigión puede volver a salir después de la cirugía?
Sí, existe un riesgo de recurrencia. Con la técnica de autoinjerto conjuntival, la tasa de recidiva es del 3-5%. Con la escisión simple (sin injerto), sube al 30-40%. Por eso en HM Eye Center siempre realizamos la cirugía con autoinjerto o membrana amniótica.
¿Cuánto tarda en recuperarse la visión después de la operación?
La visión suele mejorar progresivamente durante las primeras 2-4 semanas. El enrojecimiento puede persistir 6-8 semanas. La recuperación visual completa, incluyendo la estabilización del astigmatismo, puede tardar 2-3 meses.
¿Se puede operar el pterigión con láser?
No. No existe una cirugía láser para el pterigión. La intervención requiere la extirpación quirúrgica del tejido y la colocación de un injerto. Los tratamientos láser oculares, como el FemtoLASIK, se utilizan para corregir defectos refractivos, no para tratar el pterigión.
¿Puedo seguir usando lentillas si tengo pterigión?
Depende del grado. En pterigiones pequeños (grado I) es posible seguir usando lentillas con precaución. En grados avanzados, el pterigión puede interferir con el ajuste de la lente de contacto y causar más irritación.
Pterigión en HM Eye Center: especialistas en Madrid
En HM Eye Center realizamos un estudio completo de la superficie ocular y valoramos de forma individualizada cuándo un pterigión debe tratarse de forma conservadora y cuándo conviene plantear cirugía.
Nuestro equipo de oftalmólogos especializados en Madrid dispone de técnicas avanzadas de autoinjerto conjuntival y cirugía mínimamente invasiva para reducir las molestias y minimizar el riesgo de recidiva.
Si notas una lesión en el ojo, enrojecimiento persistente o visión borrosa, pide tu cita para una evaluación completa. Recuerda la importancia de las revisiones periódicas para detectar cualquier problema a tiempo.
