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Recuperación tras una cirugía refractiva: plazos, cuidados y operación de miopía

Paciente descansando en casa tras una cirugía refractiva láser, con protectores oculares transparentes, en un ambiente tranquilo y luminoso

La recuperación visual tras una cirugía refractiva suele ser muy rápida. Muchos pacientes experimentan una mejoría significativa de la visión durante los primeros días después de la intervención, aunque los tiempos pueden variar en función del defecto refractivo tratado, la técnica utilizada y las características individuales de cada persona.

Dr. Bernabéu

La cirugía refractiva láser es un conjunto de técnicas diseñadas para corregir defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. Su objetivo es reducir, y en muchos casos eliminar, la dependencia de gafas o lentes de contacto, permitiendo a los pacientes disfrutar de una mayor libertad visual en su día a día.

Entre las distintas técnicas disponibles, LASIK es probablemente la más conocida. Consiste en remodelar la córnea mediante láser bajo un fino colgajo corneal (flap), lo que permite una recuperación visual rápida en la mayoría de los pacientes.

Otra opción es la queratectomía fotorrefractiva (PRK), una técnica de superficie que no requiere crear un flap corneal. Aunque la recuperación suele ser algo más lenta y puede existir mayor molestia durante los primeros días, sigue siendo una alternativa muy eficaz en determinados perfiles de pacientes.

En los últimos años también se ha consolidado SMILE (Small Incision Lenticule Extraction), una técnica mínimamente invasiva que corrige principalmente la miopía y el astigmatismo mediante una pequeña incisión en la córnea. Muchos pacientes experimentan una recuperación rápida y una menor afectación de la superficie ocular en comparación con otras técnicas.

La elección entre LASIK, PRK o SMILE dependerá siempre de las características oculares, la graduación y las necesidades visuales de cada paciente, por lo que debe realizarse tras un estudio oftalmológico individualizado.

Según los últimos datos, las tasas de éxito avalan este tipo de cirugía, a la que se ha sometido más de un millón de españoles, de acuerdo con la Sociedad Española de Cirugía Ocular Implanto-Refractiva (SECOIR).

¿Qué debe hacer el paciente antes de la cirugía refractiva?

No todas las personas con miopía, hipermetropía o astigmatismo son candidatas a una cirugía refractiva láser. Antes de la intervención es necesario realizar un estudio oftalmológico completo para confirmar que el paciente reúne las condiciones adecuadas para operarse. Además de ser mayor de edad, generalmente se recomienda que la graduación se haya mantenido estable durante al menos el último año.

Una vez el oftalmólogo ha dado el visto bueno para someterse a esta intervención, se debe seguir a rajatabla sus pautas para reducir el riesgo de infecciones y complicaciones:

Limpieza de párpados

La higiene palpebral forma parte de la preparación habitual antes de una cirugía refractiva. Para reducir la presencia de bacterias en los párpados y favorecer unas condiciones óptimas para la intervención, suele recomendarse el uso de toallitas palpebrales o espumas específicas durante los días previos a la cirugía.

No usar lentillas

Las personas que utilizan lentes de contacto deben suspender su uso antes de la cirugía refractiva. Esto se debe a que las lentillas pueden modificar temporalmente la forma de la córnea y alterar las mediciones necesarias para planificar la intervención. El tiempo de retirada dependerá del tipo de lente utilizada, siendo habitualmente mayor en el caso de las lentillas rígidas que en las blandas.

No lavarse la cabeza el día de la operación

El día de la cirugía suele recomendarse acudir con el cabello lavado para evitar tener que hacerlo durante las primeras horas del postoperatorio. De esta forma se minimiza el riesgo de que entre agua, jabón o champú en los ojos recién intervenidos. Además, conviene seguir todas las indicaciones proporcionadas por el equipo oftalmológico para llegar a la intervención en las mejores condiciones posibles.

¿Cuánto tarda la recuperación de una cirugía refractiva?

Una de las principales ventajas de la cirugía refractiva láser es la rapidez de la recuperación. Se trata de procedimientos ambulatorios que habitualmente duran pocos minutos, entre 15 y 20 minutos de manera habitual, y permiten al paciente regresar a casa el mismo día de la intervención. Aunque la mejoría visual suele apreciarse desde las primeras horas o días, el tiempo necesario para alcanzar una visión estable dependerá del defecto refractivo tratado, de la técnica empleada y de las características individuales de cada persona.

Aunque los tiempos de recuperación varían según la técnica utilizada y las características de cada paciente, en muchos casos es posible retomar gran parte de las actividades cotidianas al día siguiente de la intervención. No obstante, durante las primeras semanas es importante seguir una serie de recomendaciones para favorecer una correcta recuperación.

Durante los primeros días tras la cirugía refractiva se recomienda evitar el uso de maquillaje en la zona periocular, especialmente delineadores, sombras o máscaras de pestañas. Estos productos pueden favorecer la irritación ocular o aumentar el riesgo de contaminación durante el proceso de recuperación.

La actividad física puede retomarse de forma progresiva siguiendo las indicaciones del oftalmólogo. Durante los primeros días conviene evitar los esfuerzos intensos y proteger los ojos de posibles golpes o traumatismos. Las actividades acuáticas suelen requerir un periodo de espera adicional para reducir el riesgo de irritación o infección, mientras que los deportes de contacto pueden precisar restricciones más prolongadas.

El objetivo principal de la cirugía refractiva es reducir la dependencia de gafas y lentes de contacto. Cuando la indicación es adecuada y el estudio preoperatorio confirma que el paciente es un buen candidato, las tasas de satisfacción y de éxito visual son muy elevadas, en torno al 98%.

No obstante, no todos los pacientes experimentan la misma evolución. El tiempo necesario para alcanzar una visión estable depende del defecto refractivo, ya que no es lo mismo padecer miopía, hipermetropía o astigmatismo. También depende de las dioptrías de cada paciente, de la técnica quirúrgica y de la respuesta individual de cada ojo durante el proceso de cicatrización.

Cuidados tras la operación de miopía

Mujer aplicándose gotas de colirio en el ojo, parte del tratamiento postoperatorio tras cirugía refractiva

Seguir correctamente las pautas indicadas por el oftalmólogo es fundamental para favorecer una buena recuperación y minimizar el riesgo de complicaciones. Aunque el tratamiento puede variar ligeramente según la técnica utilizada y las características de cada paciente, habitualmente incluye las siguientes medidas:

  • Higiene palpebral según las indicaciones del especialista.
  • Colirios antibióticos para prevenir infecciones.
  • Colirios antiinflamatorios para favorecer la recuperación ocular.
  • Lágrimas artificiales para mejorar la lubricación y aliviar las molestias asociadas al postoperatorio.

Durante los primeros días tras la cirugía refractiva es normal experimentar algunas molestias o alteraciones visuales transitorias. Entre ellas pueden encontrarse sensación de cuerpo extraño, lagrimeo, visión borrosa, mayor sensibilidad a la luz, halos alrededor de las luces o dificultades temporales para enfocar ciertos objetos o pantallas. En la mayoría de los casos, estos síntomas mejoran progresivamente conforme avanza la recuperación.

¿Ojo seco tras la cirugía?

Oftalmólogo examinando los ojos de un paciente con lámpara de hendidura durante una revisión postoperatoria en una clínica oftalmológica moderna

El ojo seco es uno de los efectos secundarios más frecuentes tras una cirugía refractiva, especialmente durante los primeros meses del postoperatorio. Esto ocurre porque la intervención puede afectar temporalmente a algunos de los mecanismos que participan en la producción y distribución de la lágrima. En la mayoría de los pacientes, los síntomas mejoran progresivamente a medida que el ojo se recupera.

Algunas personas presentan un mayor riesgo de desarrollar o notar con más intensidad los síntomas de ojo seco tras la intervención, especialmente si ya existían alteraciones previas de la superficie ocular. Factores como el uso prolongado de pantallas, los ambientes secos o climatizados y la exposición a determinados agentes ambientales también pueden favorecer la aparición o persistencia de estos síntomas.

Cómo aliviar los síntomas del ojo seco tras una cirugía refractiva

Además del tratamiento indicado por el oftalmólogo, algunas medidas sencillas pueden ayudar a mejorar el confort ocular y reducir las molestias asociadas al ojo seco durante la recuperación.

  • Descansar la vista de las pantallas, utilizando la regla 20-20-20: cada 20 minutos, apartar la mirada de la pantalla durante 20 segundos y fijarla en un objeto situado a unos 6 metros de distancia.
  • Mantener una adecuada humedad ambiental: el uso de humidificadores puede ayudar a reducir la evaporación de la lágrima, especialmente en espacios con aire acondicionado o calefacción.
  • Higiene palpebral: la limpieza periódica de los párpados puede contribuir a mejorar la función de las glándulas que participan en la producción de la lágrima y aliviar algunos síntomas del ojo seco.
  • Parpadear de forma frecuente: esta sencilla medida ayuda a distribuir mejor la película lagrimal sobre la superficie ocular, especialmente durante actividades que exigen una atención visual prolongada.

Aunque la mayoría de los casos mejoran progresivamente con el paso de las semanas o meses, algunos pacientes pueden necesitar tratamientos adicionales si los síntomas persisten. Entre las opciones disponibles se encuentra la Luz Pulsada Intensa (IPL), una tecnología que puede ayudar a mejorar el funcionamiento de las glándulas de Meibomio, responsables de producir parte de la película lagrimal.

Revisiones tras la cirugía refractiva

Tras una cirugía refractiva es fundamental acudir a las revisiones programadas por el oftalmólogo. Estas consultas permiten comprobar la evolución de la recuperación, supervisar el proceso de cicatrización y resolver cualquier incidencia que pueda surgir durante el postoperatorio.

La primera revisión

Habitualmente se realiza durante las primeras 48 horas tras la intervención. En esta consulta el oftalmólogo comprueba que la recuperación evoluciona según lo esperado y revisa el estado de la córnea y la calidad visual inicial.

Primera semana

Durante las primeras semanas se realizan nuevas revisiones para valorar la evolución de la cicatrización y adaptar, si es necesario, las pautas de tratamiento y lubricación ocular.

Al mes de la operación

En esta fase suele evaluarse la evolución de la agudeza visual, la estabilidad de la corrección obtenida y la recuperación de la superficie ocular.

Seis meses después

En las revisiones a medio plazo se confirma la estabilidad del resultado visual y se valoran posibles síntomas persistentes, como el ojo seco o las fluctuaciones visuales. La frecuencia y duración del seguimiento dependerán de las características de cada paciente y de la técnica empleada.

También es importante recordar que la cirugía refractiva corrige un defecto visual concreto, pero no detiene el envejecimiento natural del ojo. Con el paso de los años pueden aparecer otras alteraciones visuales relacionadas con la edad, por lo que es recomendable continuar realizando revisiones oftalmológicas periódicas.

¿Por qué elegir HM Eye Center para tu cirugía refractiva?

Especialistas en cirugía refractiva

En HM Eye Center contamos con oftalmólogos especializados en cirugía refractiva con amplia experiencia en el tratamiento de la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Cada paciente se somete a un estudio personalizado para determinar qué técnica es la más adecuada según sus características visuales y estilo de vida.

Tecnología avanzada para una cirugía personalizada

Disponemos de las principales técnicas de cirugía refractiva, incluyendo PRK, FemtoLASIK y SMILE, además de lentes fáquicas ICL para aquellos pacientes que no son candidatos al láser corneal. Esto nos permite ofrecer soluciones adaptadas a cada caso y no limitar el tratamiento a una única técnica.

Seguridad hospitalaria HM

Las intervenciones se realizan en los quirófanos de HM Hospitales, con todas las garantías de seguridad, equipamiento y soporte asistencial de un grupo hospitalario de referencia. Esto permite ofrecer un entorno especialmente seguro tanto para la cirugía como para el seguimiento posterior.

Seguimiento completo antes y después de la operación

El éxito de una cirugía refractiva no depende únicamente de la intervención. En HM Eye Center realizamos un estudio preoperatorio exhaustivo y un seguimiento postoperatorio completo para acompañar al paciente durante todo el proceso de recuperación y asegurar la mejor calidad visual posible.

Tres centros en Madrid

HM Eye Center dispone de centros especializados en:

  • HM Eye Center Nuevo Norte – Avenida de Burgos, junto a Plaza de Castilla.
  • HM Eye Center Arapiles – Chamberí, en el centro de Madrid.
  • HM Eye Center Montepríncipe – Boadilla del Monte, en la zona oeste de Madrid.

¿Estás valorando operarte de miopía, hipermetropía o astigmatismo? Solicita una valoración con nuestros especialistas y descubre qué técnica de cirugía refractiva es la más adecuada para ti.

Artículo validado por
Dr. Bernabéu
Jefe de equipo y especialista en Oftalmología – HM Eye Center
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